domingo, 8 de enero de 2012

El miedo nace después de haber conocido el dolor

Hola. Les cuento que luego de mi primer entrada, he pasado por una ruleta rusa de emociones que me terminaron situando en el mismo lugar de partida: ser una mami en reposo.
En pos de controlar mi gestación, y ante algún cambio o dudas, me mantengo comunicada telefónicamente con mi doctora, ella es ginecóloga. Así que luego del alivio temporal que significaron los estudios del 29/12, me indicó repetir los controles el 12/01, pero el aumento de mi pérdida el fin de semana de fin de año, hizo que la doctora me indicara adelantarlos al jueves 05/01. Mi intuición me decía que debía esperar hasta el día 12; la pérdida luego de un par de días (los más intensos en flujo hasta ahora), había comenzado a reducirse, y me parecía una buena escusa para justificar la espera hasta el 12. Sin embargo en el llamado que le hice a la doctora el día 02/01, ella me dijo que por cada día de pérdida se iban reduciendo las posibilidades de éxito del embarazo, y debíamos hacer el control. Quedé tan triste que no tuve fuerzas de escribirlo en el blog.
El día del examen no fue mejor. Primero la extracción de sangre para el control de la subunidad beta cuyo resultado iba a estar por la tarde, y al mediodía la ecografía.
Antes de seguir con el relato, vale aclarar que por la fecha de mi última menstruación (03/11), al 05/01 el ecografista calculó 9 1/2 semanas, pero les cuento que ese período fue raro, porque a pesar de ser regular, se me había adelantado más de una semana, y aparentemente quedé embarazada a días de que me tuviera que indisponer nuevamente, o sea fines de noviembre, de hecho el primer análisis de sangre con 3 días de atraso me dio negativo, a los 10 días del primer análisis obtuve mi "positivo", y con 651 mU/ml al día siguiente 13/12.
Volviendo al ecografista nos dijo luego de observar un rato, que lo que tengo es un embarazo retenido. Por primera vez sobre las dos ecografías anteriores encontró al embrión, pero dijo que no tenía signos vitales, que a esa altura debía ser más grande y latir el corazón, le mencionamos la sospecha de que el embarazo fuese más chico, le dije que la subunidad beta había pasado de 651 a 22385 mU/ml el 28/12, y a pesar de que lo consideró un dato interesante, dijo que tal vez subió antes de retenerse el embarazo, y que seguramente en los resultados nuevos íbamos a encontrar que la cantidad de mantenía o había empezado a bajar, pero insistió que comparando con la eco anterior, no notaba cambios significativos, y que ese era su diagnóstico.
Les aseguro que se los iba a escribir, lo había prometido, pero con Pedro quedamos tan tristes, tan desalentados y desolados! Como les mencioné en el título, el miedo nace después de haber conocido el dolor. Tengo un hijo de 9 años de un matrimonio anterior, el embarazo iba fantástico, de idilio (sin nauseas ni mareos, solo muchas ganas de orinar) hasta que a las 10 1/2 semanas tuve un sangrado importante, recurrí a urgencias, y en vísperas de un fin de semana largo no había quedado nadie, ni siquiera alguien que supiera usar el ecógrafo, me  revisó el médico de guardia que no resultó ser otro que el anestesista ¿...?, me hizo tacto, y me dijo una sarta de palabras innecesarias: que lo estaba perdiendo, que eramos jóvenes, que ya íbamos a tener más hijos, que iba a tener que viajar a la localidad vecina y que pensara donde quería que me hicieran el legrado. Viajamos sumidos en el más profundo silencio, angustiados, nos recibieron en la clínica e inmediatamente nos mandaron a la sala de ecografías; lloré tanto, reí tanto cuando escuché los latidos por primera vez y le ví mover sus brazos y piernas, nadando en el líquido amniótico como si nada, hecho todo un  hermoso bebé en miniatura... claro que descubrí una sensación nueva de miedo, y le siguieron 10 días de reposo por amenaza de aborto para luego continuar con un embarazo perfecto... ah! y al día de la cesárea, ser asistida por el mismo anestesista que me había dicho que lo estaba perdiendo... eso fue en el 2002. En el 2010 con mi pareja decidimos ser padres, fueron muchos meses de búsqueda hasta que en Agosto del 2011 se hizo posible, con dos días de atraso tenía un positivo con 2546 mU/ml, pero pronto sufrí un aborto espontaneo y fue un golpe muy duro. Así que volviendo al presente, el dolor que sentimos con Pedro es más intenso, y los miedos para imaginar otro intento también. Pero la vida es así, guarda sorpresas a la vuelta de la esquina, y a la tarde cuando Pedro fue a buscar los resultados de la sub beta, esta había pasado de los 22385 de la semana anterior a 30923 mU/ml. Considerando que la sub unidad beta se duplica en las 2 o 4 primeras semanas cada 48/72 hs, y que mientras más alta es más tiempo lleva duplicarse (entre 1,200 y 6,000 mIU/ml, la hCG usualmente se toma entre 72-96 horas para duplicarse, por encima de 6,000 mIU/ml, la hCG frecuentemente se toma cerca de 4 días para doblarse), podemos deducir que el embarazo no está retenido. La doctora cuando vio los resultados se mantuvo cauta, nos recordó que la pérdida indica que el embarazo no va bien, pero ella destacó que sí notó cambios en la ecografía, y que como ella también calcula que el embarazo es más chiquito, todavía se pueden llegar a detectar los signos vitales... en conclusión, a seguir esperando; no quiero hacerme más ecografías hasta el 16/01 en que vuelve mi obstetra de vacaciones, y que cuenta con equipo propio para hacerla, por lo tanto el próximo control será el jueves 12/01 solo de la subunidad beta... ¿Experimentaremos la alegría que tuve yo hace 9 años? ¿o repetiremos la tristeza de agosto pasado? Le pido a Dios porque el milagro sea posible, y porque me ayude a encontrar la paz, no es fácil cuando en una ya nació el miedo...

1 comentario:

  1. Fuerza Cari!!! Va a salir todo bien...Tu blog está muy bueno y seguramente va a ser muy útil a todas las madres que estén pasando por una situación similar...Besos!!!
    Analía

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