Día 12, uno de los días claves. Cuando mi embarazo empezó, y antes de tener el resultado positivo, tuve la fuerte convicción de que esta vez todo iba a terminar bien, y se lo comenté a Pedro, mi pareja. Cuando siento algo así, es difícil de explicar, pero es intenso y tengo la certeza de que se cumplirá. Por lo tanto me pregunto ¿en que momento me dejé abrumar por resultados no definitivos, y creí ver más cosas, que mi propia doctora, anunciando algo malo?, no lo sé. De pronto me volví adicta a la información, soy una persona de la era informática, y comencé a leer todo post, sitio, informe, y múltiples comentarios. Llegué a incluir una de mis dudas no resueltas en el Yahoo preguntas, y tuve la suerte de una respuesta profesional con ese grado de esperanzas que de pronto todos parecían tener más que yo. Es cierto que los profesionales se mantienen cautos en sus diagnósticos finales, pero así como no se aventuran a un buen presagio, tampoco lo hacen para un mal presagio; en su carrera deben haber visto tantos abanicos de casos que superan la ciencia, y como no!, si la línea es tan delgada.
Luego de haber sido contaminada por un pesimismo que no es propio en mí, me di cuenta que todos los comentarios que publican en la red las mujeres embarazadas, lo hacen cuando algo va mal; cuando todo va bien en su embarazo, o cuando sienten el alivio de un giro positivo, la gran mayoría de las veces no lo escriben. Entonces resulta lógico encontrar tan malas experiencias, lamentablemente existen y nos tocan pasar por ellas, pero por cada una de ellas hay tantas buenas o más. Por ejemplo una amiga me contó que la madre pasó 8 meses en cama, con pérdidas y contracciones, por el embarazo de la hermana que en este 2012 va a cumplir quince años. A la madre, la mayoría de las personas la trataron como si el embarazo no fuera a llegar a término, los mismos doctores le daban pocas esperanzas, Menos mal que a la niña esto no le importó y quiso nacer de todos modos.
En la calle se conocen muchas historias, varias con finales felices.
Día 12, como les dije, día clave. Esta mañana fui a hacerme el análisis de la Sub Unidad Beta, salí de mi casa con la intranquilidad de sospechar que la bioquímica podía estar de vacaciones, y tener que caer en otro lado, por ende cambiar de laboratorio que era justamente el verdadero temor. Cuando llegué al consultorio, afortunadamente se encontraba atendiendo, pero cerca de mi turno me comentó que el aparato del centro de la localidad vecina, donde manda esos análisis, se rompió y los tenía que enviar más lejos, por lo que no estarían hasta el lunes. Como no pude conseguir otro lugar, los terminé haciendo allí, sabiendo que finalmente será en otro laboratorio...
Las casualidades no existen, ¿que significará todo esto? ¿que debo reencontrarme con mi fe? Los análisis finalmente no anticiparán ningún resultado, lo que tenga que ser será la próxima semana, y espero con el alma que sea algo feliz.
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