sábado, 14 de enero de 2012

Un susto y a seguir participando

Finalmente la bioquímica no logró que le adelantaran los resultados del análisis, habrá que esperar entonces tenerlos el lunes junto a la ecografía.
Hace poco leí una frase con la que me sentí profundamente identificada: "La verdad duele, la mentira mata, pero la duda tortura", y es justamente lo que me está pasando con las dudas respecto a la evolución o no de este embarazo.
Como una persona creyente que soy, empecé a pedirle a Dios que se me manifieste en los sueños con alguna señal, como lo ha hecho en otros momentos de mi vida. Le pido un milagro, una muestra de la verdad, una visión, una palabra, lo que sea. Y a pesar de que una amiga me recomendó que me cubra cuando hago el pedido, no he sentido en las noches anteriores ese mensaje, hasta que algo pasó anteanoche que me sorprendió mucho.
Me estaba costando conciliar el sueño, y mientras, comencé a cubrirme con la intención posterior de repetir una vez más mi pedido a Dios, pero me quedé dormida sin llegar a hacerlo. En un momento de la noche, y aún dormida, me dí cuenta de lo que había pasado, entonces finalicé el pedido y seguí envuelta en los velos del sueño. Un indefinido tiempo después volví a ese estado semiconsciente; recuerdo haber rezongado por sueños de situaciones laborales que estaba teniendo, de decirle a Dios que con respecto a mi pedido lo olvidara, que no quería que me revelara nada, y sin llegar a despertarme en ningún momento, de retomar más confortable mi descanso. Cuando a la mañana me desperté y recordé todo esto no lo podía creer, no podía creer mi actitud. Lúcida estoy desesperada por terminar con esta duda, y mi inconsciente se resiste absolutamente; quien sabe si las noches anteriores ya venía haciendo lo mismo. Así que anoche desistí de hacer mi pedido a Dios (no así el de rogarle por mi bebé), solo me dediqué a descansar. También como para no, el de la tarde había sido un susto de grandes proporciones.
Estoy recibiendo el apoyo, las bendiciones y la fe de mucha gente querida. Por la tarde de ayer me visitó una amiga y antes de irse me dejó la estampita de una virgen que siempre la acompaña, luego fui al baño e inmediatamente el alma se me cayó al piso cuando expulsé algo, no era como el saco que había expulsado en agosto, era más grande, oscuro y largo. Llamé a la doctora que me dijo que fuera y se lo alcanzara, llamé a Pedro para que viniera a buscarme, y con la estampita de mi amiga en el corpiño, llegamos hasta el consultorio. Luego de colocarse los guantes, la doctora tomo la muestra que acababa de entregarle, la fue desarmando en frente nuestro con mucho cuidado, y una vez hubo terminado, nos dijo que era solo un coágulo (viejo por el color), que no tenía nada que ver con el embarazo, y que estaba muy bien que se lo haya llevado.
El momento definitivo será el lunes, mientras sigo participando...

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